Fortino Velasco Avendaño defraudó 350 mil pesos a una anciana de 100 años

Tiene 100 años, no camina, no sabe leer ni escribir. Vive en San Sebastián Tecomaxtlahuaca y conserva unos recibos como único rastro de 350 mil pesos que ya no existen.

El dinero fue depositado en la caja de ahorro “1º de Mayo” de Santiago Juxtlahuaca junto con su nuera Caty Rodríguez. La caja cerró en 2020 y el dinero no fue devuelto.

“Mi suegra y yo depositamos la confianza y llevamos a guardar su dinero en la caja 1º de Mayo. La abuelita dijo que cuando llegara a esta edad iba a disfrutar ese dinero. El señor Fortino solo desapareció. Yo soy una persona enferma, defraudada y engañada. Pedimos justicia. Que nos regrese nuestro dinero. Son 350,000 que la abuelita en verdad necesita”, denunció Caty.

Los antecedentes señalan que en 2016 también desapareció la cooperativa SOFIC. Su dueño era Rufino Sanjuán Ramírez. El gerente era Fortino Velasco Avendaño, de San Pedro Chayuco, el mismo que fundó la caja “1ºde Mayo”.

SOFIC desapareció con 33 millones y “1º de Mayo” con 40 millones. Suman 73 millones de pesos. Cientos de víctimas. La mayoría indígenas triquis y mixtecos, analfabetas y pobres.

Velasco Avendaño tiene carrera universitaria. Fue gerente de SOFIC antes de abrir su propia caja. Ahí, aprendió “todas las artimañas”.

Del otro lado: una anciana de 100 años en silla de ruedas, analfabeta, que confió sus ahorros de toda la vida. Su nuera, enferma.

Cientos de indígenas triquis y mixtecos entregaron sus ahorros sin firmar un contrato. No saben de balances ni de tasas. Solo conocieron un recibo y una promesa. Era todo lo que tenían.

SOFIC desapareció en 2016 y “1º de Mayo” en 2020. Ya son años en los que la brecha entre una carrera universitaria y el analfabetismo se usó para defraudar a los más pobres.

Fortino Velasco trabaja en el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas y en la Regiduría de Asuntos Indígenas en Juxtlahuaca.

Piden que se investigue. Pero el tiempo no perdona. A los 100 años, cada día sin respuesta es una condena.

Primero SOFIC, con Fortino como gerente. Después “1º de Mayo”, como dueño y con la experiencia de SOFIC a cuestas.

Primero 33 millones en 2016. Después 40 millones en 2020. Los nombres cambian. El resultado es el mismo: cajas que abren en Juxtlahuaca, captan dinero de indígenas y desaparecen.

La abuelita dijo que a esta edad iba a disfrutar ese dinero. Llegó a esta edad. El dinero no llegó. Como no llegó para cientos de triquis y mixtecos desde 2016.

Y mientras los años pasan y los recibos se hacen amarillos, Fortino Velasco Avendaño sigue sin responder ni devolver el dinero.

Velasco Avendaño dijo a las víctimas haber prestado 10 millones a Nicolás Feria Romero, quien se negaría a devolverlos. Sus familiares tienen mansiones y megatiendas.

Hoy, la historia se reduce a una escena dolorosa: una abuelita de 100 años esperando respuestas que no llegan, mientras los años pasan y los ahorros de toda una vida siguen sin aparecer.



Comentarios

Entradas más populares de este blog

Iniciativa de Ley General sobre Desplazamiento Forzado en México y la situación de indígenas triquis de Copala

¡Total éxito!, fiesta patronal de San Marcos en Yosoyuxi Copala

La CIDH, CNDH y DDHPO abandonaron a los desplazados triquis de Copala frente al Estado mexicano