Morena y la política de la victimización
En la política democrática, las críticas son inevitables. Forman parte del debate público y constituyen uno de los principales mecanismos de control sobre quienes ejercen el poder. Sin embargo, cuando todo cuestionamiento es atribuido a conspiraciones, campañas oscuras o enemigos externos, el riesgo es que los hechos terminen desplazados por la narrativa. El 31 de mayo de 2026, desde el Monumento a la Revolución, la presidenta Claudia Sheinbaum volvió a recurrir a una explicación que se ha vuelto frecuente en el discurso oficial: detrás de las críticas al gobierno habría campañas millonarias, manipulación algorítmica, desinformación y una ofensiva de la derecha nacional e internacional. La tesis puede resultar políticamente rentable. Convierte al gobierno en víctima y a los críticos en operadores de intereses oscuros. Pero también plantea una pregunta incómoda: ¿toda crítica es producto de una conspiración? Porque las preocupaciones que hoy enfrenta el gobierno no nacieron en labo...