Lenia Batres: la ministra de Morena que le dijo "No a los derechos en el IMSS"

El 28 de abril de 2026, la ministra Lenia Batres Guadarrama dejó de hablar como jueza constitucional y empezó a sonar como funcionaria de Hacienda.

Durante la discusión en la Suprema Corte de Justicia de la Nación sobre una declaratoria general de inconstitucionalidad contra el artículo 42 del Reglamento del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) —que excluye prótesis, lentes, aparatos auditivos e implantes cocleares—, Batres Guadarrama votó en contra de eliminar esas restricciones, incluso tratándose de menores de edad.

¿La razón? No jurídica. Presupuestal.

Sostuvo que no se puede “presumir” que el IMSS tenga capacidad material ni financiera, advirtió sobre “distorsiones en la asignación de recursos” y defendió que estos apoyos dependan del dinero disponible y se otorguen caso por caso.

Traducido: el derecho a la salud, condicionado al presupuesto.

Y es ahí donde el discurso de Morena empieza a resquebrajarse.

Porque la Cuarta Transformación prometió “primero los pobres” y hasta un sistema de salud “como en Dinamarca”, impulsado por Andrés Manuel López Obrador. Pero cuando se trata de garantizar algo básico —como un aparato auditivo para un niño— la respuesta ya no es Dinamarca: es contabilidad.

La mayoría de la Corte tomó otra ruta: priorizó el interés superior de la niñez y el derecho a la salud, resolviendo que el IMSS debe otorgar estos insumos a menores.

Lenia Batres, en cambio, fijó el límite: lo que alcance.

Y ahí está la contradicción de fondo.

No se puede prometer un sistema de primer mundo mientras, en los hechos, se justifican recortes de facto a derechos esenciales.

Su postura deja claro algo incómodo: la salud, en el modelo que defiende, no es universal… es administrada.




Comentarios

Entradas más populares de este blog

Iniciativa de Ley General sobre Desplazamiento Forzado en México y la situación de indígenas triquis de Copala

¡Total éxito!, fiesta patronal de San Marcos en Yosoyuxi Copala

La CIDH, CNDH y DDHPO abandonaron a los desplazados triquis de Copala frente al Estado mexicano