"No hay dinero": dice el gobierno de Sheinbaum a la CNTE
El 3 de junio de 2026, en plena negociación con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, la Secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, resumió la postura del gobierno federal con una frase que rápidamente encendió el debate público: “Lo que no se pueda hacer es por falta de presupuesto y no de voluntad”.
La declaración fue utilizada para justificar la negativa del gobierno de Claudia Sheinbaum a atender plenamente algunas de las principales demandas del magisterio, entre ellas la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y la recuperación de un sistema de pensiones más favorable para los trabajadores.
Sin embargo, el debate va mucho más allá de un asunto contable. La discusión de fondo es sobre las prioridades del Estado.
Durante los gobiernos de Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum se han destinado enormes recursos a megaproyectos de infraestructura, rescates financieros de Pemex, programas sociales y esquemas de cooperación internacional en Centroamérica y el Caribe.
También se han mantenido acuerdos de asistencia y suministro energético con otros países. En todos esos casos, el gobierno encontró recursos porque consideró que se trataba de objetivos estratégicos.
Por eso, cuando a los maestros se les responde que no hay presupuesto para atender demandas relacionadas con pensiones, jubilaciones y derechos laborales, surge una pregunta inevitable: ¿realmente no hay dinero o simplemente existen otras prioridades políticas?
La oferta gubernamental de desaparecer la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAMM) refleja precisamente esa lógica.
Se abre la puerta a una demanda histórica de la CNTE, pero se evita asumir compromisos sobre los temas que implican un mayor costo fiscal. Se conceden cambios administrativos mientras permanecen intactos los límites presupuestales en los asuntos de fondo.
Desde la óptica oficial, la decisión busca proteger la estabilidad financiera del país. Desde la visión de la CNTE, representa una contradicción: un gobierno que se presenta como aliado de los trabajadores, pero que responde con restricciones presupuestales cuando esos trabajadores exigen recuperar derechos perdidos.
La frase pronunciada por Rosa Icela Rodríguez no sólo habla de números. Habla de prioridades. Porque ningún presupuesto es neutral. Cada peso asignado refleja una decisión política sobre quién recibe apoyo, quién debe esperar y qué causas merecen ser financiadas.
Por ello, el verdadero debate no es si existe dinero o no. El debate es para qué decide utilizarlo el gobierno. Y esa discusión seguirá abierta mientras miles de maestros consideren que, frente a otras prioridades oficiales, sus demandas han quedado relegadas a un segundo plano.

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