El examen presencial confirma la crisis de la UNAM
La UNAM finalmente reconoció con hechos lo que durante semanas intentó minimizar con discursos: el proceso de admisión 2026 perdió credibilidad. La recomendación de aplicar un examen de control presencial a quienes ya fueron aceptados y a quienes obtuvieron puntajes equivalentes o superiores a los mínimos de ingreso entre 2021 y 2025, constituye una admisión implícita de que el sistema en línea fracasó en garantizar igualdad de condiciones. Durante años, la máxima casa de estudios construyó su prestigio sobre la certeza de sus procesos de selección. Sin embargo, bastó un solo examen completamente digital para que surgieran denuncias de filtración de respuestas, uso de inteligencia artificial, suplantación de identidad y resultados estadísticamente atípicos. Lo más grave no es únicamente que pudiera haber existido fraude; es que la Universidad no contaba con mecanismos suficientes para impedirlo. Miles de jóvenes dedicaron meses —e incluso años— a prepararse con disciplina, mientras otr...