Edith López Hernández: su hija en el Senado y la doble moral de Morena
Morena llegó al poder prometiendo acabar con los privilegios, el nepotismo y las viejas prácticas de la política. Sin embargo, cada caso que involucra a familiares de sus propios legisladores vuelve a poner ese discurso bajo escrutinio.
La senadora plurinominal Edith López Hernández enfrenta una controversia luego de que registros de nómina pública mostraran que su hija, Janet Ruiz López, aparece contratada como asesora legislativa en el Senado de la República, con una percepción cercana a 41 mil pesos netos mensuales.
El debate no gira únicamente en torno al salario. La discusión es sobre la congruencia. Morena criticó durante años el uso de cargos públicos para beneficiar a familiares y prometió erradicar esas prácticas. Hoy, cuando situaciones similares ocurren dentro de sus propias filas, la exigencia ciudadana es la misma: transparencia y coherencia.
El caso cobra especial relevancia porque López Hernández ha sido presentada como un símbolo de representación indígena y transformación política. Precisamente por ello, su actuación está sujeta a un mayor nivel de escrutinio público. La identidad o la trayectoria de un servidor público no pueden sustituir la obligación de rendir cuentas.
También resulta paradójico que una senadora que llegó al cargo por la vía plurinominal pertenezca a un partido que ha hecho de la eliminación de los plurinominales una de sus principales banderas políticas. Para muchos ciudadanos, esa contradicción alimenta la percepción de que ciertos privilegios se condenan cuando pertenecen a los adversarios, pero se justifican cuando benefician a los propios.
La contratación de un familiar no acredita por sí misma una ilegalidad, pero sí abre un debate legítimo sobre ética pública, conflicto de interés y el cumplimiento de los principios que Morena ha defendido desde la oposición.
Porque la verdadera transformación no se mide por los discursos, sino por la capacidad de aplicar los mismos estándares a los propios que se exigen a los demás.

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